La Nada

Árbol desmochado. Esta técnica, prohibida en
algunos países, provoca graves daños tanto
a los árboles como al ecosistema.
Este texto está dedicado a los árboles que conocí en mi niñez y han sido arrancados recientemente por nuestra ignorancia y nuestro destructivo sistema económico. Tengo la esperanza de que ayude a crear conciencia y a entender que nuestro sistema de agricultura es insostenible y que es necesario volver a recuperar nuestra armonía con la naturaleza. (España/2014).

Los hombres de los árboles

Desde hace años una familia de jilgueros anidaba cada primavera frente a la casa de un amigo. Bajo la protección de sus ramas la familia construía su nido y cuidaba a sus crías.

Este año 2014, ya en abril, los jilgueros no llegarán. Le han cortado las ramas al árbol en el que anidaban. Como para muchos otros seres vivos, para ellos, la primavera no llegó.

Todos sabemos que la naturaleza está sufriendo los graves efectos del llamado cambio climático, pero pocos comprendemos que este cambio está provocado en gran parte por una severa deforestación.

Durante más de veinte años viajé por el sur de España, mi país natal, dando conciertos como saxofonista y guitarrista. En esas dos décadas toqué en fiestas y celebraciones de una gran cantidad de pueblos y ciudades. Al mismo tiempo, en esos viajes, conocí muchos bosques y arboledas que estaban cerca de las carreteras y en las poblaciones.

De esa época recuerdo el monte donde vi por primera vez las siluetas de los venados. Muchos atardeceres, cuando regresábamos al pueblo, estos animales nos observaban desde la cima de una pequeña colina. Sus siluetas imponentes convertían estos encuentros en momentos mágicos, inolvidables.

Sembrado de agricultura extensiva de secano.  Muchos ven estos paisajes hermosos y los  consideran naturaleza. La realidad es que estos  llanos, cuando son tratados con agroquímicos,  no permiten ningún tipo de vida salvaje. Las hierbas son quemadas con herbicidas  y los insectos y demás animales son envenenados  con otros productos. La deforestación en estos  lugares provoca la rápida evaporación del agua  y causa cambios extremos de temperatura como en los desiertos.
Sembrado de agricultura extensiva de secano.
Muchos ven estos paisajes hermosos y los
consideran naturaleza. La realidad es que estos
llanos, cuando son tratados con agroquímicos,
no permiten ningún tipo de vida salvaje.
Las hierbas son quemadas con herbicidas
y los insectos y demás animales son envenenados
con otros productos. La deforestación en estos
lugares provoca la rápida evaporación del agua
y causa cambios extremos de temperatura
como en los desiertos.
Esta mañana, más de treinta años después, he pasado por ese mismo lugar y he despertado de ese sueño. En el lugar donde había venados ya no hay monte. Lo que era antes un bosque de árboles y arbustos es ahora un terreno deforestado, un llano verde y sin vida.

Este bosque mágico, como muchos otros, ha sido convertido en un llano verde sembrado con monocultivos y rociado con productos químicos. Los turistas ven estos sembrados extensivos y de secano hermosos, incluso les toman fotos. La realidad es que en la mayoría de estos lugares no es posible la vida natural.

Estoy un año más en mi pueblo natal, Prado del Rey, en la Sierra de Cádiz. Una zona que años atrás fue privilegiada por su riqueza natural y cultural y que hoy está siendo devastada por la mal llamada "civilización" y el supuesto "desarrollo" que iba a traer Europa.

La destrucción de esta zona no sólo se ha producido en el tema ecológico, sino que también en lo económico, en lo social y en lo cultural casi todo se está perdiendo.

Como La Nada de la Historia Interminable en los últimos años después de la entrada en el tratado de libre comercio europeo la naturaleza, la cultura, lo humano, el arte y la tradición están desapareciendo.

La herencia europea para mis compatriotas no parece ser nada más que la de la deuda, la deforestación, la corrupcción, los químicos, los recortes sociales, la destrucción de la cultura y la falta de solidaridad ante los problemas de los ciudadanos. La Nada del falso "primer mundo" no deja nada por donde pasa, como Atila.

En la carretera junto al monte de los venados, hoy deforestado, veo a un grupo de buitres hambrientos arriesgando su vida para comerse los restos de un pequeño perro atropellado.

Tienen tanta hambre estos buitres que no nos han visto y hemos tenido que reducir velocidad. Casi atropellamos a uno. Es sorprendente ver a animales tan recelosos y precavidos, cegados por el hambre, acercándose al ser humano y arriesgando su vida en una carretera por comerse un simple perro. 

Cuando éramos niños jugábamos junto a unos  árboles que tenían formas humanas. Esos árboles han sido arrancados junto con otros muchos que  han sido destruidos recientemente. En la foto  podemos ver dos árboles desmochados que  parecen también tener rostros humanos. El desmochado enferma a los árboles  y puede incluso matarlos.
Cuando éramos niños jugábamos junto a unos
árboles que tenían formas humanas. Esos árboles
han sido arrancados junto con otros muchos que
han sido destruidos recientemente. En la foto
podemos ver dos árboles desmochados que
parecen también tener rostros humanos.
El desmochado enferma a los árboles
y puede incluso matarlos.
Sólo unos días después, un trabajador de una explotación agrícola me contará que unos buitres hambrientos, en su desesperación, atacaron a varios animales vivos en la finca donde trabaja. Al parecer a los animales que mueren tienen que enterrarlos y después vienen a por ellos unas personas en una camioneta.

Como los cadáveres de los animales muertos son enterrados o retirados, muchos animales salvajes que sobrevivían a base de carroña, como los zorros, también se están muriendo de hambre.

Cuando le pregunto al agricultor porqué querrían enterrar a los animales que mueren dejando así a los buitres y otros animales sin comida, me dice que no lo sabe con seguridad, pero que hay muchos rumores. Lo único que él ha visto es a personas que vienen y se los llevan.

Los rumores son que se llevan los animales para quemarlos y vender sus cenizas que se usarían como abonos para el campo. Otros dicen que la práctica empezó cuando apareció el mal de las vacas locas. Lo único que conseguí comprobar con mis propios ojos es que a muchos animales salvajes los están matando de hambre.

Unos días después, sentado en una terraza, observo a los buitres sobrevolando el pueblo. Los vecinos no saben nada de esto, no ha salido en las noticias, así que ven esas aves en los cielos como una señal de riqueza natural. Ven a estos animales hambrientos como la prueba de que hay muchos más que antes.

Viendo a estos animales dibujando espirales en el cielo pienso en las salamandras, las jinetas, los gatos monteses y otras tantas especies que vi de niño y que hoy están o extintas o al borde de la extinción.

Para los "hombres modernos", que ven el mundo como una suma de estadísticas y números, la desaparición de esos bosques es simplemente un negocio muy rentable. Pero para mí, que pasé tantas veces junto a ellos, esos árboles y bosques son seres vivos. Como los conocí, percibo el vacío que dejan y verlos convertidos en terrenos áridos no es fácil.

Vista aérea de los terrenos áridos dedicados  a la agricultura de los monocultivos cerca de  Madrid. Desde el aire es de donde se observa  con más claridad la gran pérdida de masa  forestal que ha sufrido España.
Vista aérea de los terrenos áridos dedicados
a la agricultura de los monocultivos cerca de
Madrid. Desde el aire es de donde se observa
con más claridad la gran pérdida de masa
forestal que ha sufrido España.

Mientras más lugares visito más me doy cuenta de que una gran cantidad de los bosques y árboles que conocí han sido arrancados recientemente.

La mayoría de estos han sido convertidos en monocultivos de trigo, girasol, remolacha, olivares, etc. y la mayoría de estos terrenos, debido a la gran cantidad de agroquímicos y herbicidas que se usan ya no permiten la vida salvaje. Ni siquiera la hierba sobrevive.

Un rato antes, mientras regresaba de la finca, con la vista de mi pueblo blanco brillando iluminado por el sol, vimos a unos turistas que pararon el coche para tomar fotos en un llano sembrado de trigo donde un tractor estaba echando agroquímicos.

Observé a esa familia con inquietud, ellos ven tan hermoso ese campo árido y muerto que además quieren fotografiarlo. Sentí ganas de pedirles que metieran a sus niños en el coche y se alejaran. Ellos no lo saben, pero los que echan esos venenos deben llevar trajes especiales y máscaras porque el contacto con algunos de esos agroquímicos es muy malo para la salud. Podrían enfermarse los niños.

En el pueblo, camino por las calles llenas de naranjos, antes floridos y los encuentro cortados, pelados. ¿Pero qué le habrá pasado a los árboles?¿Estarían enfermos? Encuentro a un hombre cortando las ramas de los naranjos con las flores comenzando a florecer. ¿Los están podando?¿Pero cuando se han podado los árboles en primavera? Mi pueblo, al que llamaban antes el jardín de la sierra, es hoy un lugar sin primavera.

Rastros de químicos en el cielo de la Sierra de  Cádiz. Observé estas estelas en gran cantidad.  Los vecinos dicen que se trata de aviones de  pasajeros pero estas señales permanecen horas  visibles y se expanden. Además algunas veces  son dejadas por varios aviones volando juntos  al mismo tiempo, cosa que por seguridad no  está permitida a los aviones de pasajeros.  A estas señales nadie les presta atención.
Rastros de químicos en el cielo de la Sierra de
Cádiz. Observé estas estelas en gran cantidad.
Los vecinos dicen que se trata de aviones de
pasajeros pero estas señales permanecen horas
visibles y se expanden. Además algunas veces
son dejadas por varios aviones volando juntos
al mismo tiempo, cosa que por seguridad no
está permitida a los aviones de pasajeros.
A estas señales nadie les presta atención.
Paseando he llegado a la entrada de un olivar donde de niño me sentaba a ver volar al alcaudón, buscaba salamandras mágicas, perseguía a los conejos para agarrarlos con las manos o me ponía a observar a los pequeños lagartos mientras tomaban el sol sobre las piedras.

En aquellos días de mi infancia cientos de saltamontes y otros insectos volaban frente de mis pies cuando corría. Pero hoy, como muchos otros olivares, mi olivar ya no es lo que era; las cosas han cambiado mucho.

En el pueblo de mi abuela María Torres, Zahara de la Sierra, he parado a tomar una fotografía en uno de estos olivares y veo algo que está fuera de lugar; algo extraño. ¿Cómo puede ser qué estemos en primavera y el suelo esté marrón? ¿Porqué el suelo parece quemado y los olivos están verdes? ¿Cómo puede haberse quemado la hierba sin que se quemen los árboles?

Al entrar en el olivar veo que aunque estamos en primavera, no hay saltamontes, no veo pájaros volando, no encuentro nidos, no veo lagartijas en las piedras. El olivar está muerto, está quemado. Desde lejos parece un bosque, pero no lo es. Lo han rociado con unos nuevos herbicidas, agroquímicos que destruyen la hierba y eso afecta a todas las criaturas que vivían en él. Ese olivar no es un bosque, es un desierto verde sin vida. No puedo quitar de mi mente la imagen del suelo "quemado" y los olivos verdes, el silencio del olivar, todo está muerto.

Me pregunto: ¿Qué pasará con esos químicos? ¿Se los llevará la lluvia a la tierra y las corrientes de agua contaminándolas?¿Enfermará la gente que se coma después esos productos químicos?¿Que pasará con las aves o animales que se coman los insectos y los pequeños animales muertos por esos herbicidas, morirán también envenenados?

Árbol desmochado en Prado del Rey. Este pueblo  blanco de la Sierra de Cádiz, donde nací, era  conocido como el Jardín de la Sierra. Este año  pasó de ser un jardín a un lugar que ha recibido  a la primavera cortando y desmochando  a cientos de árboles.
Árbol desmochado en Prado del Rey. Este pueblo
blanco de la Sierra de Cádiz, donde nací, era
conocido como el Jardín de la Sierra. Este año
pasó de ser un jardín a un lugar que ha recibido
a la primavera cortando y desmochando
a cientos de árboles.

Mirando al olivar desierto, sin primavera, como mi pueblo, pienso en los seres vivos que vivían en ese olivar. ¿Donde habrán ido?. ¿Habrán muerto? Este panorama desolador me fuerza a aceptar una dolorosa realidad: muchos olivares ya no son lo que eran y forman parte del desierto andaluz, de la nada.

Algunos de estos olivares, bosques mágicos llenos de vida en mi infancia, son hoy cómo los trigales o como los extensos campos de girasol que salen en el Tour de France, lugares áridos y yermos. Símbolos de la destrucción del planeta.

Al día siguiente, para meditar y reflexionar sobre esta tragedia que acabo de contemplar, decido caminar a un monte donde pasé gran parte de mi infancia. En ese lugar solía jugar a buscar fósiles o encontrar cuevas, me montaba en los árboles para ver los nidos de los pájaros y buscaba animales bajo las piedras.

Me dirijo primero a ver a los hombres de los árboles. En un lugar secreto del bosque había tres árboles cuyos troncos parecían personas con los brazos abiertos. Los niños creíamos que al atardecer estas figuras tomaban vida. La primera vez que vi estas figuras con mis amigos fue tanto nuestro miedo que corrimos hacia el pueblo totalmente en pánico sin nunca mirar atrás. No tenía más de diez años.  Con el tiempo, cuando se me quitó el miedo, me gustaba sentarme junto a ellos en la hierba fresca de la tarde observando las grandes bandadas de pájaros que cruzaban el cielo.

Un gorrión que encontré cuando fuí a tomar  fotos de un limonero que acababa de ser  desmochado. Encontré dos pajaritos más junto  a él. Estos cortes causan grandes daños al  árbol, no permiten que las aves puedan hacer  sus nidos y deja sin alimento a muchos seres  insectos que se alimentan de sus flores.
Un gorrión que encontré cuando fuí a tomar
fotos de un limonero que acababa de ser
desmochado. Encontré dos pajaritos más junto
a él. Estos cortes causan grandes daños al
árbol, no permiten que las aves puedan hacer
sus nidos y deja sin alimento a muchos seres
insectos que se alimentan de sus flores.
Pero cuando llego al lugar donde se encontraban estos hombres de los árboles sólo encuentro La Nada. Cómo tantos otros lugares que he visitado el lugar está deforestado. Los hombres de los árboles ya no están: también los arrancaron. Estaban demasiado cerca del pueblo y además cerca del camino.

Pero La Nada no sólo se ha llevado a los árboles, durante mi largo camino por el bosque frente a mis pies no han saltado los saltamontes, no ha aparecido ningún conejo, ni tampoco las grandes bandadas de pájaros. El bosque tiene un silencio extraño y parece que estuviera muriéndose. Por no haber no hay ni mosquitos. Nada.

A mi mente vienen unas palabras que oí durante un viaje a la Reserva de la Biosfera El Triunfo de Chiapas donde fui a cumplir uno de mis sueños: ver volar al quetzal resplandeciente.

Una noche, mientras cenaba en un refugio en esta selva, un biólogo me explicó que la forma de saber si un bosque está muriendo es observando el número de animales e insectos que lo habitan. Si el bosque no tiene animales ni insectos, ese lugar ya está muerto.

Llega la hora de afrontar una triste realidad: el bosque donde pasé gran parte de mi infancia se está muriendo.

Al no haber suficientes animales que transporten las semillas lejos de los árboles, ni suficientes insectos polinizadores, el bosque se debilitará y morirá. Será una muerte que durará cientos de años quizá, pero será una muerte real. Para los bosques un siglo no es nada.

A continuación un vídeo que muestra un paisaje del desierto andaluz en una grabación realizada el 2014 en el camino que va desde la Sierra de Cádiz hasta Sevilla. Este es el paisaje predominante en una gran parte de las carreteras andaluzas y españolas.



De Cai a Sevilla 

Despierto al nuevo día y en la radio suenan unas sevillanas que solíamos tocar en las fiestas de los pueblos con la banda de música. Las sevillanas dicen: "Desde Cai a Sevilla. Yo vengo andando," y aunque de eso hace menos de dos décadas, hoy esa canción es parte de un pasado perdido. Yo iré hoy de Cai a Sevilla por carretera y comprobaré que ir andando ahora es imposible: "No hay ni un árbol".

El viaje a Sevilla desde la Sierra de Cádiz, un viaje hermoso en mi infancia, resulta hoy desagradable, y monótono. Casi todos los árboles y bosques que había, que no eran muchos, han sido arrancados y la mayoría de los lugares verdes han sido convertidos en terrenos deforestados y secos.

Un gorrión que encontré cuando fuí a tomar  fotos de un limonero que acababa de ser  desmochado. Encontré dos pajaritos más junto  a él. Estos cortes causan grandes daños al  árbol, no permiten que las aves puedan hacer  sus nidos y deja sin alimento a muchos seres  insectos que se alimentan de sus flores.
Mapa de la aridez en España
Después de este viaje por el desierto andaluz me pregunto: ¿Es posible que haya científicos que afirmen que no están seguros del porqué estamos sufriendo el cambio climático?¿Es posible que todavía haya gente que diga que no se sabe a qué se deben los cambios climáticos tan extremos? ¿Es posible que nadie se de cuenta es que es por la ausencia de árboles que está calentandose el suelo, hay tantas inundaciones y también las sequías? No sólo es posible: es un hecho.

Pero la carretera de Cai a Sevilla no es la única que se ha tragado La Nada, al día siguiente visitaré Jerez de la Frontera y descubriré que la oscuridad avanza sin resistencia por mi tierra.

La noche antes de este viaje sueño con Jerez y su Semana Santa, celebración a la que fui a tocar durante muchos años con mi saxofón. Sueño con la música, el incienso, las velas, los naranjos repletos de flores de azahar, los cristos, las vírgenes... En este sueño trae mis recuerdos del centro de esta ciudad, con sus bodegas,  sus bares, las tiendas de dulces y artesanías, los vendedores de las ferias...Como decía Calderón: ...los sueños, sueños son. Y al día siguiente, cuando vaya a Jerez, despertaré de mí sueño, y lo que veré hará que este se convierta en pesadilla.

A la mañana siguiente, con el recuerdo del sueño aun vivo, dejo la sierra observando nuevos montes pelados y más árboles cortados. ¡Cuántos han sido arrancados! Al llegar a la ciudad, me recibe un enorme centro comercial, monstruoso, y más allá, por encima de él un paisaje casi infernal. Un extenso llano parte del extenso desierto que rodea a la ciudad. Ese llano pelado llega hasta donde alcanza la vista. Al no haber árboles estos llanos traen un viento infernal, casi insoportable.

Los antiguos ranchos, lugares que tenían  sus árboles y sus huertos, símbolos de la  agricultura sustentable, hoy han sido  abandonados y las tierras deforestadas.  Los monocultivos sin rotación de especies,  la ausencia de árboles que protejan el  suelo y el abuso de los productos químicos  agotan la tierra y la hacen necesitar cada  vez más químicos. Con esta deforestación  llegan las sequías, las inundaciones, olas de calor y cambios extremos de temperatura.
Los antiguos ranchos, lugares que tenían
sus árboles y sus huertos, símbolos de la
agricultura sustentable, hoy han sido
abandonados y las tierras deforestadas.
Los monocultivos sin rotación de especies,
la ausencia de árboles que protejan el
suelo y el abuso de los productos químicos
agotan la tierra y la hacen necesitar cada
vez más químicos. Con esta deforestación
llegan las sequías, las inundaciones, olas
de calor y cambios extremos de temperatura.
Minutos después caminar por el centro de Jerez resulta un calvario. Muchas calles no tienen árboles y a los naranjos los han pelado, el suelo recalentado por el sol convierte el paseo por la ciudad en un ejercicio casi imposible.

En el centro no encuentro gente, ni flamenco, ni el olor de las pequeñas tiendas, todo está cerrado y en silencio.

Al igual que en los campos, en la ciudad, es como si La Nada se lo hubiera llevado todo. Una destrucción avanzando silenciosa que ha arrasado con todo a su paso.

El centro comercial de Jerez arruinó a la ciudad y no le trajo riqueza como se afirmó. Aun viendo eso, muchos otros pueblos están abriendo grandes supermercados y serán arruinados igual.

Al principio, estas grandes tiendas, les pondrán las cosas baratas hasta que los pequeños negocios y los pequeños productores quiebren. Pero cuando todo esté cerrado y sólo queden estas grandes superficies, cuando estos monstruos no tengan competencia, los que ahora creen que ahorran tendrán que pagar lo que les rebajan y con altos intereses. Lo barato les saldrá caro.

Los árboles de la carretera a Jerez, según dicen, fueron arrancados para evitar los accidentes de tráfico. Al parecer, los motoristas que iban al mundial se estrellaban contra los árboles y se les consideró peligrosos, por eso los cortaron. Los árboles de muchas ciudades y pueblos también se arrancaron para que la gente pudiera estacionar sus vehículos o que estos pudieran moverse mejor.

¿No sería mejor en lugar de arrancar tantos miles de árboles intentar despertar la conciencia en las personas para que no usen sus vehículos cuando no los necesitan? ¿No deberíamos promover más los transportes públicos y fomentar que las personas caminaran por los pueblos? ¿No deberían promover para evitar los accidentes que los conductores respetaran los límites de velocidad o que no transitaran bajo los efectos del alcohol? Estas preguntas parecen sólo tener una respuesta: Los árboles no interesan hoy, interesan los coches, interesan las motos, interesa el negocio... Que quemen gasolina y mientras más mejor. Es cuestión de dinero y si los árboles molestan, pues se arrancan.

Interminables preguntas surgen: ¿Nadie ve lo mucho que perjudicará arrancar esos miles de árboles?¿Nadie se da cuenta de que arrancar tantos árboles afectará las temperaturas?¿Y qué pasará con las lluvias?¿No se dan cuenta de que se sufrirán sequías, inundaciones y olas de calor? ¿A nadie le importan los animales e insectos que habitaban en esos árboles?.

Sapo aplastado por un coche. Los automóviles
además de matar a gran cantidad de animales
atropellados son una fuente importante de
contaminación ambiental. En muchos lugares
las personas usan automóviles para desplazarse
unas cuántas calles sin ninguna necesidad
provocando un consumo de energía innecesario
y contaminando el medioambiente. En la Sierra
de Cádiz, incluso en el parque natural, se realizan
concentraciones de motos y carreras a pesar de
los daños que estos vehículos de motor provocan
en las cercanías de las carreteras.
Se sabe que los árboles limpian el aire de la contaminación que arrojan los automóviles y las motos. ¿Y sabiendo esto los arrancan? Se sabe que arboledas y bosques regulan la temperatura y retienen el agua evitando sequías, olas de calor e inundaciones. ¿Y aun así se arrancan?

Sabiendo lo importantes que son los árboles:  ¿Qué pensarán las personas sobre la deforestación? ¿Cual será la razón por la que permiten que los dejen sin futuro?

Los siguientes días descubriré que la mayoría no parece estar interesada en hablar de deforestación y los cambios climáticos que esta provoca. Y aunque todos admiten que ultimamente el clima ha cambiado mucho, casi nadie parece querer hacer nada para evitar estos cambios ni sus consecuencias.

Al comenzar a preguntar sobre deforestación descubro que existe una cultura de desprecio hacia la naturaleza grande, hay una gran ignorancia sobre su valor.

Así, por ejemplo, al preguntar, un señor dice orgulloso y en voz alta a sus amigos en el bar, para que todos se enteren, que: "los árboles no sirven para nada y manchan mucho la calle, que habría que arrancarlos todos", otro, para darle la razón añade que "no ve que haya ninguna deforestación y que el campo está llenito de árboles".

¿Eres de los que piensa como ese hombre?¿Crees que los árboles no sirven para nada?¿Piensas que no te afectará cuando destruyan los bosques y arranquen todos los árboles? Comprobar el efecto de la deforestación por uno mismo es sencillo y te invito a que hagas el ejercicio que comparto a continuación.

El ejercicio es el siguiente. En verano, cuando más calor haga, busca un árbol grande y ponte a la sombra bajo su copa, comprobarás que el árbol regula la temperatura y conserva la humedad, después toca el suelo y verás que está fresco, siente la humedad en su tronco con tu cuerpo. Será tu protector.

Naranjos desmochados con la moda conocida como el "síndrome del chupa-chups". Por  desconocimiento, ven bonitos estos cortes,  pero la realidad es que hacen daño a los  árboles y a los animales que viven en ellos.  Lamentablemente algunos arquitectos y  jardineros, demostrando no tener ningún  respeto a lo natural ni conocimiento de sus  efectos, han puesto de moda estos cortes.
Naranjos desmochados con la moda conocida
como el "síndrome del chupa-chups". Por
desconocimiento, ven bonitos estos cortes,
pero la realidad es que hacen daño a los
árboles y a los animales que viven en ellos.
Lamentablemente algunos arquitectos y
jardineros, demostrando no tener ningún
respeto a lo natural ni conocimiento de sus
efectos, han puesto de moda estos cortes.
Después, camina fuera de la sombra del árbol y ponte a pleno sol. ¿Qué pasará? Comenzarás a tener calor, después de unos minutos te sentirás molesto, y si siguieras mucho tiempo, cosa que no debes hacer. ¿Qué sucedería?. Pues comenzarías a deshidratarte, lo sabrías porque tendrías mucha sed. Finalmente, si estuvieras al sol demasiado tiempo llegarías al punto en que podrías morir deshidratado.

Este simple experimento nos enseña algo muy importante: lo mismo que sufrimos al quedar expuestos directamente al sol durante mucho tiempo es lo que sufre la tierra cuando le quitamos los árboles: se queda sin agua y muere. Al arrancar los árboles la deshidratamos y la matamos.

Por varias semanas continuaré viajando y observando los campos. No importa la dirección que tome: Málaga, Cádiz, Sevilla, Extremadura... En casi todas las direcciones encontraré deforestación y algún que otro turista parando el coche para tomarse fotos.

En este tiempo observaré también a una gran cantidad de animales forzados a vivir en los llanos sin una sola sombra, torturados a pleno sol. Cuento una historia a continuación.

Ha cambiado el cuento

Regresando de Málaga, por la carretera de Antequera, vemos a un pequeño burrito, muy jóven, al pobre animal lo tienen amarrado a una alambrada en un llano, a las tres de la tarde. Como no hay árboles en cientos de kilómetros a la redonda la temperatura es infernal, altísima.

Observo al burrito y me acuerdo de Platero: ¡Como ha cambiado el cuento!. Este burrito amarrado a pleno sol sin agua en un llano deforestado no saldrá en ningún cuento, ni se hará famoso, pero su sufrimiento, al menos, servirá dentro de esta historia para sacar a la luz que la crueldad humana no tiene límites. Cuántos animales veré en el viaje amarrados a pleno sol o sin árboles para cubrirse.

Más adelante, en las afueras de un pueblo, observaré a unas personas que caminan y corren en un carril junto a unos campos que están siendo fumigados por un tractor. Mientras el tractorista arroja una gran cantidad de agroquímicos a los campos estas personas corren cerca sin darse cuenta de que es peligroso respirar algunos de estos productos.

¿Es posible que no se den cuenta de que están corriendo en unos campos donde se están arrojando substancias tóxicas y que a los lugares donde están fumigando es mejor no acercarse?¿No se fijan que el hombre que va en el tractor lleva un traje especial y una máscara? Sí, no sólo es posible: es lo normal.

Árbol solitario en un terreno deforestado. A estos paisajes del estilo Mago de Oz  muchos los ven hermosos y hasta los  turistas les toman fotos, son en realidad  tierras secas y semidesérticas donde  se arrojan muchos agroquímicos  que no permiten la vida animal.
Árbol solitario en un terreno deforestado.
A estos paisajes del estilo Mago de Oz
muchos los ven hermosos y hasta los
turistas les toman fotos, son en realidad
tierras secas y semidesérticas donde
se arrojan muchos agroquímicos
que no permiten la vida animal.

Al llegar a mi casa esa misma noche decido seguir escribiendo. Si no logro cambiar nada al menos lo habré intentado y además podré desahogarme. A la mañana siguiente seguiré buscando información sobre los monocultivos y la agricultura extensiva.

Han pasado semanas desde que empecé mi viaje y aunque profundizar en el tema de la deforestación no es agradable, observar a la naturaleza siempre te da grandes lecciones. Estoy decidido a seguir adelante.

Decido buscar en mis recuerdos. Me dirijo a un lugar muy importante de mi infancia. Voy a hacer una regresión, voy a entrar en mis recuerdos.

Tengo siete años y mi padre me ha llevado al campo a coger aceitunas. Mientras juego tirado en la tierra miro a un sembrado recién arado que hay junto al olivar, me llega el brillo de algunos insectos, pajaritos y lagartijas que se mueven, veo los destellos que producen los reflejos del sol de la tarde en sus cuerpos.

Como soy un niño tantos animalitos moviendose me atraen, y aunque mi padre me dijo que no me moviera del sitio, salgo corriendo al sembradío a jugar con ellos, quiero agarrarlos y morderlos. No se cómo, pero cuando voy a agarrar una lagartija mi padre me tiene cogido del brazo y me grita muy enfadado. Sin darme explicaciones me lleva de nuevo al olivar, me sienta frente a una caja de plástico, la llena de aceitunas y me pone a jugar con ellas.

Una abeja reina en un panal. Como todo el  reino natural las abejas están sufriendo las  graves consecuencias de la agricultura  basada en la explotación de monocultivos y del abuso de productos agroquímicos.
Una abeja reina en un panal. Como todo el
reino natural las abejas están sufriendo las
graves consecuencias de la agricultura
basada en la explotación de monocultivos y
del abuso de productos agroquímicos.

Hoy, más de treinta años después, a mi mente regresa la imagen nítida de lo que sucedió. Acababan de echar algún tipo de químico que estaba matando todo, los pajaritos estaban agonizando, tratando de volar desesperados, las lagartijas daban coletazos sin poder coordinar sus movimientos y los saltamontes u otros insectos intentaban moverse sin fuerza vital. Lo que ví aquel día fue el ecocidio que hacemos a diario en nuestros campos.

Tres décadas he tardado en comprender plenamente el daño tan enorme que hemos provocado y estamos provocando a nuestra madre naturaleza desde hace tanto tiempo. Esos animales estaban muriendo por haber ingerido algún tipo de pesticida y yo me los quería comer.

Aun existen personas que dicen que es difícil saber con seguridad porqué tantas especies de plantas y animales se están extinguiendo.

Pero yo creo que si los expertos dejaran el laboratorio y se fueran a una explotación agrícola a ver cómo arrasamos la vida salvaje,  descubrirían facilmente que nuestro sistema de producción basado en los monocultivos, la deforestación y el uso de productos agroquímicos tiene mucho que ver en esas extinciones.

La nada

Pero sigamos con el recuerdo para intentar sanarlo. Me encuentro de pie en ese mismo lugar, donde décadas atrás vi a los animales muriendose. Viene a mi mente una inquietud: ¿Que podrán hacer los seres vivos que pierden sus bosques y que no pueden seguir sobreviviendo en estos campos rociados con agroquímicos? ¿Donde irán para sobrevivir?

La única opción para estos animales es migrar a las zonas urbanas, acercarse a los pueblos y de esa forma a los seres humanos. Los campos están tan contaminados que hoy día las zonas urbanas se han convertido en el refugio de muchos animales. Ciudades que hasta hace poco eran símbolo de la contaminación ahora son más seguras que los campos.

Uno de los muchos árboles que están siendo  cortados. Los árboles en las zonas urbanas  regulan las temperaturas y hacen subir el  valor de las propiedades. Una vivienda que  posee árboles tiene más valor en el mercado.
Uno de los muchos árboles que están siendo
cortados. Los árboles en las zonas urbanas
regulan las temperaturas y hacen subir el
valor de las propiedades. Una vivienda que
posee árboles tiene más valor en el mercado.
Las personas de estas zonas urbanas apenas visitan los campos que los rodean, por esto no entienden que ahora ven más vida salvaje cerca de los pueblos porque muchos animales se están quedando sin hábitat o huyen de los campos destruidos por los herbicidas.

Muchos piensan que como ahora ven más animales cerca de los pueblos es porque se están recuperando, pero la realidad es que muchos seres vivos están huyendo de los campos deforestados, áridos y rociados con productos químicos buscando sobrevivir en los pueblos y ciudades.

Mientras estoy escribiendo estas reflexiones, un amigo entra y me comenta sobre lo bonito que está el pueblo, que ya llegó la primavera, y eso le da mucha alegría. En ese momento yo estoy editando fotos tomadas en el pueblo de cientos de árboles desmochados, pelados o cortados. Viendo videos y fotos de los llanos deforestados que se pueden ver desde mi pueblo.

¿Es posible que esta persona no ve que la mayoría de los árboles tienen las ramas peladas o cortadas? ¿Cómo no ve a los limoneros pelados y reducidos a la forma de unos chupa-chups?¿Es que no ve los extensos llanos deforestados que hay en casi todas las direcciones?¿Cómo puede ver bonitos esos llanos extensos y muertos, tratados con productos químicos, herbicidas y pesticidas?¿Como puede ver bonito un árbol pelado o cortado por la rama casi hasta donde se une al tronco?

Cuando nos toca aprender lecciones hay que tener fuerza. Después de despedirme de este amigo, junto a mí se sientan dos jóvenes, no tienen más de treinta años, hablan en voz alta, quieren que todos los escuchen, su charla es sobre la cacería, con orgullo uno habla de como sólo días atrás mató a un venado y se muestra orgulloso, además, de que mató más conejos que el otro. Para terminar su macabra conversación uno de ellos se jacta de haber matado además a dos zorros, sólo por el gusto de matarlos. Su risas están llenas de una crueldad terrible. Ni siquiera los miro, sin tomarme lo que estaba tomando me levanto y me voy.

Otro ejemplo de agricultura de secano.  Cuando se arrancan los árboles los ríos  desaparecen y el alto calor evapora gran  parte del agua de la tierra. Muchos  pueblos andaluces están rodeados por  estos llanos secos, por este motivo se  alcanzan altas temperaturas en verano  y se sufre de sequías.
Otro ejemplo de agricultura de secano.
Cuando se arrancan los árboles los ríos
desaparecen y el alto calor evapora gran
parte del agua de la tierra. Muchos
pueblos andaluces están rodeados por
estos llanos secos, por este motivo se
alcanzan altas temperaturas en verano
y se sufre de sequías.

Al regresar a mi casa esta conversación no para de dar vueltas en mi cabeza y a mi mente vienen todos los seres vivos que vi de niño y que están perdiendo su habitat. Tantas criaturas siendo obligadas a acercarse a las ciudades y pueblos donde se encontrarán con jóvenes como estos, armados con sus escopetas y listos para mostrar como la crueldad humana, la más inhumana de todas, no tiene límites.

Llevo ya mes y medio con esta historia y tocará pronto cerrar página. Mi último viaje será una visita a Colmenar, un pueblo de la Axarquía malagueña. Ahí realizaré una entrevista a un experto en abejas.

Vengo pensando en el coche que el ser humano no debe ser una especie evolucionada, si así fuera, no destruiría las especies que son necesarias para su supervivencia, como por ejemplo las abejas. ¿Que clase de ser evolucionado mataría a las abejas responsables de la polinización que hace posible que se alimente? ¿Qué ser evolucionado destruiría a la naturaleza que le provee de lo que necesita para vivir?

Me encuentro en una cafetería, hay dos mujeres sentadas, una anciana de unos ochenta años y otra que no más de cincuenta. Una mosca entra por la ventana, la anciana le pide a su compañera que la mate, la mujer más jóven se levanta, toma un bote de insecticida y comienza a rociar a la anciana con el insecticida. Se lo echa en las piernas y en el cuerpo, el insecticida cae directamente en la ropa o en su piel.
Los monocultivos y la deforestación amenazan  a las reservas más importantes de Andalucía.  Los parques naturales Sierra de Grazalema  y Los Alcornocales, como vemos en la foto,  se encuentran cercados por la deforestación  que avanza arrasando. 
Los monocultivos y la deforestación amenazan
a las reservas más importantes de Andalucía.
Los parques naturales Sierra de Grazalema
y Los Alcornocales, como vemos en la foto,
se encuentran cercados por la deforestación
que avanza arrasando.

Unos minutos después todos en el café estamos tosiendo; yo siento algo parecido a una reacción alérgica y la mosca, probablemente inmune, sigue revoloteando y se escapa por una ventana. Dejo el té por la mitad y me voy a mi casa. Respirar el insecticida no es bueno para la salud.

Esta escena es una imagen muy cotidiana en la sociedad occidental. La sociedad europea, especialmente, es la sociedad del insecticida, la sociedad del bactericida, la sociedad del raticida, la sociedad del herbicida, la sociedad del plaguicida... El sufijo -cida viene del griego -cidium que significa matar. La sociedad occidental es la sociedad de los -cidas: es la sociedad de la muerte.

No hacen falta investigaciones ni estudios para comprender que si algo mata a un insecto o a un animal pequeño, que mate a un ser humano es cuestión de tiempo de exposición y de dosis. Viendo a la mujer rociando a su amiga con un veneno tan potente me deja sin palabras. ¿Tendrá que ver este abuso de los químicos en tantas muertes de personas jóvenes que se han dado recientemente?

La sociedad de la muerte, la de los "-cidas", es tan absurda que las personas usan insecticidas contra las especies infofensivas que ayudan a mantener el orden natural. Cuando era niño había muchas salamanquesas junto a las farolas. Estas salamanquesas son unos pequeños reptiles que se alimentan de insectos y que también son excelentes para controlar los mosquitos. Los últimos años casi no he visto ninguna, antes casi que te caían en la cabeza. Es uno de los tantos animales que han ido desapareciendo o están en camino de desaparecer.

Herbicidas en la calle para matar hierbas.  Estos venenos producen daños en la salud contaminando la tierra y el agua. A pesar  de que quitar esas hierbas con la mano  lleva solo unos minutos, se ha creado la  cultura del consumo de los herbicidas.  El sufijo -cida viene del griego -cidium  que significa matar. Podríamos decir que  la cultura de los herbicidas es  la "cultura de la muerte".
Herbicidas en la calle para matar hierbas.
Estos venenos producen daños en la salud
contaminando la tierra y el agua. A pesar
de que quitar esas hierbas con la mano
lleva solo unos minutos, se ha creado la
cultura del consumo de los herbicidas.
El sufijo -cida viene del griego -cidium
que significa matar. Podríamos decir que
la cultura de los herbicidas es
la "cultura de la muerte".

Esta sociedad de la muerte, la de los "-cidas", no envenena y mata solo a los insectos. A los gatos callejeros, que eran los que mantenían controladas las poblaciones de ratas, los envenenan o los capan, o "estirilizan", como se dice hoy en dia.

Al no haber gatos hay que usar raticidas. Estos son unos venenos muy potentes, que pueden matar a un ser humano, y que además han probado muchas veces su ineficacia ya que los animales se hacen inmunes a ellos.

Aunque los gatos han demostrado ser mucho más efectivos, estos son eliminados ya sea con campañas de exterminación o de esterilización. ¿Se imagina a una persona que dice amar a la naturaleza y a los animales y se dedica a esterilizarlos?¿Y que pasa con el órden natural?¿Hemos demostrado acaso ser más sabios que la naturaleza?

Al acabar con los gatos, las ciudades se están viendo obligadas a usar gran cantidad de estos raticidas que envenenan las aguas subterraneas y afectan seriamente a nuestro medioambiente. Por supuesto también afectan y mucho a la salud de las personas.

Ha llegado el mes de abril, los azahares de los naranjos han comenzado a florecer, los árboles están llenos de nidos de aves piando, estamos en primavera, y un ruido muy molesto hace que me distraiga. Es el sonido de una motosierra. Están desmochando árboles, están cortando sus copas y sus ramas. Con un simple movimiento del brazo del talador, las flores de azahar, los pequeños animales, los insectos, los nidos llenos de pajaritos y las ramas de los naranjos caen al suelo. Caen víctimas de la ignorancia de una sociedad que no comprende, que no entiende, que la naturaleza es su protectora y que de ella depende.
Otro ejemplo de monocultivos y deforestación  lo vemos en esta viña. Si la viña no es ecológica  y se usan herbicidas, insecticidas u otros  agroquímicos las tierras se contaminan  y no permiten la vida salvaje.
Otro ejemplo de monocultivos y deforestación
lo vemos en esta viña. Si la viña no es ecológica
y se usan herbicidas, insecticidas u otros
agroquímicos las tierras se contaminan
y no permiten la vida salvaje.


Oyendo como cortan las ramas y como pelan los árboles me pone nervioso, pero estoy en España y hoy hay partido, no hay nada que hacer. Los que conocen España saben que en este país de lo que más se habla no es de la defensa del derecho a un trabajo digno, tampoco se habla del futuro de los hijos, tampoco se conversa de que se está desmantelando la seguridad social, la mayoría no piensa que sea importante frenar la deforestación para evitar que aumenten las sequías y las inundaciones, tampoco importan las olas de calor, ni los incendios. Para la mayoría de los españoles lo importante es el fútbol.

Ganamos el mundial

Sería injusto decir que sólo para España el fútbol es lo importante. Para el mundo también lo es. Según estudios muy serios, durante la preparación del mundial de Brasil, las selvas del Amazonas fueron deforestadas a un ritmo sin precedentes y decenas de miles de personas fueron desalojadas de sus hogares como si se tratara de los refugiados de una guerra.

Para el mundo, el Amazonas, pulmón del planeta tierra, y las personas desalojadas no son ningún problema. Para ellos, como para los españoles, lo importante es el mundial.

Cada día, en el bar, como si se tratara de un sueño oscuro que se repite, observo como todos conversan sobre fútbol. Son conversaciones que conozco muy bien, yo mismo viví en esa especie de limbo muchos años. Yo también caí durante muchos años en ese pozo sin fondo. Un gran agujero negro aburrido y monótono.

Estas conversaciones sobre deportes, que hoy miro desde otra perspectiva, nunca dicen nada importante, de ellas no se aprende nunca nada: que sí fue penalti, que si no lo fue; que este jugador es muy bueno y que el otro es muy malo; que si los arbitros esto, que si los árbitros lo otro; que siempre ganan los mismos; este árbitro siempre le roba a mi equipo, etc, etc, etc. Puedes oir esas conversaciones año tras año, década tras década, y siempre son iguales, siempre se repiten. Pero estas charlas repetitivas, vanas y obsesivas para la sociedad no son un problema: son lo normal.

Ejemplo de "ecología" moderna. Un molino  eólico en medio de un llano deforestado.  Los bosques producen mucha más cantidad  de recursos que estas torres costosas. Tener  árboles produce aguas, alimentos y una gran  cantidad de energía. Junto a estas torres  eólicas se encuentra el pueblo de Paterna  de Rivera, este pueblo tenía gran cantidad  de agua, fuentes y manantiales por lo que  se le puso este nombre. Como Paterna hay  muchos pueblos en Andalucia y España que tienen nombres de rios o de fuentes  y que hoy están totalmente secos, pobres  y deforestados. Según estudios publicados  en 2012 estos molinos están situados en  las corrientes de aire que las aves usan  para viajar por lo que en los últimos  años han matado a miles de aves  y murciélagos.
Ejemplo de "ecología" moderna. Un molino
eólico en medio de un llano deforestado.
Los bosques producen mucha más cantidad
de recursos que estas torres costosas. Tener
árboles produce aguas, alimentos y una gran
cantidad de energía. Junto a estas torres
eólicas se encuentra el pueblo de Paterna
de Rivera, este pueblo tenía gran cantidad
de agua, fuentes y manantiales por lo que
se le puso este nombre. Como Paterna hay
muchos pueblos en Andalucia y España
que tienen nombres de rios o de fuentes
y que hoy están totalmente secos, pobres
y deforestados. Según estudios publicados
en 2012 estos molinos están situados en
las corrientes de aire que las aves usan
para viajar por lo que en los últimos
años han matado a miles de aves
y murciélagos.
Así que mientras que estas personas "normales" discuten sobre el último e "importantísimo" partido de Champions, yo, el "loco", el "raro", desde el rincón escucho motosierra y leo sobre el grave daño que estos cortes están causando a los árboles.

Encuentro varios artículos, de muy diversas fuentes, que explican que estos cortes, que se llaman desmochados, se están haciendo en gran parte de España y también en otras muchas partes del mundo.

¿Sabrán los que cortan esos árboles que el desmochado sólo debería realizarse en casos de extrema necesidad? ¿Serán conscientes de que cuando un árbol sano se desmocha sufre serios daños y puede hasta morir? ¿Han pensado el calor que provocarán estos cortes en el pueblo cuando el sol cuando caliente el asfalto?¿No les importa dejar sin hogar y alimento a miles de insectos y aves?

Desde hace décadas, desde que era un niño, escuché a los expertos advirtiendo que el desierto avanzaba imparable en España. En 2008, por ejemplo, el Ministerio de Medio Ambiente español reconoció que casi tres cuartas partes de España se encontraban amenazadas por la aridez y en riesgo de convertirse en desérticas. Pero a pesar de que los hechos son obvios nadie hace nada, ahí están todos viendo el fútbol como si no pasara nada. Y mientras La Nada avanza.

Para intentar comprender mejor la situación intento recurrir a la prensa española como fuente. Lo que encuentro son dos titulares totalmente contradictorios y publicados con muy poco tiempo de diferencia. Mientras que en 2011 un periódico, citando como fuente al Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE), afirma que "España está a la cabeza de la superficie forestal en Europa" otro, sólo tres años después, en 2014, publica que "España es el país más desertizado de Europa. Las estadísticas son como los parches, sirven para tapar cualquier agujero, se noten más o o se noten menos.

Debido a las grandes contradicciones que encuentro en la prensa decido aprovecharme de la tegnología y sacar mis propias conclusiones, cosa que resulta más efectivo y también más fácil. Usando páginas de fotografías satelitales tomadas recientemente observo facilmente que lo que veo con mis ojos es verdad: España sufre un gran riesgo de convertirse en un desierto.

Árboles cortados en la Sierra de Cádiz
Árboles cortados en la Sierra de Cádiz
En el bar, mientras, uno de los equipos marca un gol. Todos se ponen a celebrarlo. Me pregunto que celebran, ¿La crisis? ¿Las deudas?¿La pérdida de sus derechos?. Para mí es incomprensible, siento que las personas deberíamos tener otras prioridades, no sólo para prosperar nosotros sino para ayudar a prosperar a nuestras comunidades. Pero bueno, yo soy nada más que un "loco", no soy "normal" porque no veo el fútbol y no le encuentro sentido.

En medio de mis desvaríos, cual Quijote moderno, sigo haciendome preguntas: ¿No sería lógico que España hiciera un plan para reforestar? ¿No se debería trabajar en la prevención de incendios? ¿No se debería evitar la tala de árboles? ¿No sería importante crear conciencia para que las personas consumieran menos energía y ayudaran a preservar los recursos naturales?¿No debería plantearse una salida hacia una agricultura sustentable sin agroquímicos ni deforestación?¿No deberíamos crear un sistema de agricultura que estuviera en armonía con la naturaleza y la ayudara a prosperar?

En un artículo que describe una proposición no de ley del gobierno de España publicado este mismo año 2014 encuentro: "...recuerda (el gobierno español) que el incremento del combustible que ha tenido lugar durante los últimos años ha impactado de forma significativa sobre la industria maderera. "Combinando las medidas que facilitan el transporte de madera con la potenciación del uso alternativo de la masa forestal como fuente de energía se puede mejorar sustancialmente la competitividad del sector", insiste el partido que da sustento al Gobierno.

¿Y que significa que el gobierno propone explotar los bosques? ¿A que tipo de explotación se refieren? ¿A quitar unas ramitas o a hacer desmochados como los del hombre de la motosierra? ¿Se explotarán los Parques Naturales que son las reservas más importantes que quedan? ¿Se controlará la tala ilegal? ¿Porque no propone el gobierno un plan para reducir el consumo de combustible en lugar de promover la explotación forestal para mantener el consumo?

La proposición no de ley también afirma: ..Asimismo, recuerdan que "la utilización económica de los bosques redunda en una mejora de su estado que se traduce en una menor vulnerabilidad a los incendios" y que propician una mayor actividad económica y nivel de empleo en las zonas rurales.

¿Querrá decir esto que la solución para evitar los incendios es explotar más los bosques?¿Habrá visto alguno de nuestros legisladores en sus vacaciones que en el desierto del Sáhara no hay incendios porque no hay vegetación? ¿Arrancamos los árboles del bosque para que no se quemen?¿Nos imaginamos a los tres cerditos, los del cuento, metiendole fuego a su casita para evitar que arda cuando el lobo venga a quemarla?

Un árbol cortado en el parque natural
Un árbol cortado en el parque natural
Ya se que están pensando los que viven en el campo. Yo me crié en un pueblo y las calles eran de tierra cuando era niño. Sé que las encinas, alcornoques y otros árboles se limpian, que se le quitan las ramas muertas y eso los fortalece y los ayuda a que haya menos incendios. Pero las preguntas son: ¿Está diseñada esta proposición no de ley realmente para dar trabajo a los vecinos y ayudar a los bosques o es una simple excusa para deforestarlos?. Si la humedad es la que protege de los incendios: ¿Tiene sentido deforestar más para evitarlos? ¿Quién va a garantizar que el hombre de la motosierra no haga en la montaña lo mismo que está haciendo en el pueblo?

Si tomo un papel de cartón empapado en agua e intento meterle fuego le cuesta arder; pero si después seco ese cartón al sol, cuando esté bien seco, al meterle fuego arderá con facilidad. ¿Sucederá lo mismo con los bosques?

Por supuesto. Se ha comprobando que en el Amazonas, mientras más se deforesta, más aumentan los incendios. No al revés. Menos árboles es igual a menos humedad, más calor y a más fuegos.

Los partidos continúan, como es el final de la liga hoy hay tres seguidos. Mientras escribo con los auriculares puestos bien fuerte, las personas "normales", algunos ebrios, gritan al televisor como si les escuchara, insultan a los jugadores del otro equipo y al árbitro, uno de ellos golpea la barra del bar y otro parece que se va a enfrentar al que está sentado a su lado. Mientras yo, el "loco", sigo en el rincón haciendo preguntas incómodas sobre el futuro de mi tierra.

Las preguntas

¿Cuales serán los motivos por los que hacen estos cortes salvajes?¿Quién puede estar interesado en esta destrucción del medio ambiente? ¿Se trata simplemente de ignorancia y falta de conciencia? Decido conversar con más personas sobre el tema, pero no hoy, hay partidos. Hay que esperar a mañana.

La mañana siguiente le pregunto a la primera persona que encuentro su opinión sobre los cortes. Esta persona me dice que se hacen para evitar que las hojas de los árboles "manchen" el suelo y así se "mantiene el pueblo limpio." Segundos después va aun más lejos, su consejo es que habría que cortar todos los árboles del pueblo para evitar que sigan "tirando tanta basura" y "ensuciando" con sus hojas y flores. Quién lo acompaña dice estar muy contento de corten los árboles porque las hojas de los árboles manchaban su coche que aparcaba debajo.

Un amigo, con el que tengo confianza, me dice que le han dicho que estos cortes "son muy buenos para los árboles para que después crezcan bien". Le explico que he leido en muchas fuentes diferentes que esos cortes se llaman desmochados y que de ninguna forma son buenos para el árbol. Se queda sorprendido, lo daba por cierto sin haberlo comprobado el mismo. Decía Confucio, un filósofo y sabio chino que: Lo peor de la ignorancia es que, a medida que se prolonga, adquiere confianza.

Una gran cantidad de los árboles han sido  arrancados para evitar accidentes en las  carreteras o para poner aparcamientos en  las zonas urbanas. Los automóviles, usados  muchas veces sin necesidad, también  contaminan el ambiente natural.
Una gran cantidad de los árboles han sido
arrancados para evitar accidentes en las
carreteras o para poner aparcamientos en
las zonas urbanas. Los automóviles, usados
muchas veces sin necesidad, también
contaminan el ambiente natural.
Cuando le digo a una persona que puedo ofrecerle información que muestra que los cortes que están haciendo se llaman desmochados y que producen daños a los árboles. La persona, visiblemente enfadada, me dice que no quiere leer nada y que esos cortes son buenos porque a él se lo ha dicho uno que trabaja en el ayuntamiento.

Las versiones siguen sucediendose. No se cual será la cierta, las dejo en el aire: ...que los árboles han sido cortados para no tener que contratar a trabajadores que limpien las calles; ...que los políticos están vendiendo la madera....;....que los de los comerciantes están cortando los limones y frutales para obligar a la gente a ir a los supermercados...

Un jóven me cuenta que su mujer está embarazada y necesita hacer ejercicio y caminar. Desde que han pelado los árboles hace mucho calor en la calle y de día no puede salir, temen que con el calor de la acera recalentada se pueda desmayar.

Días después, en Grazalema, uno de los destinos más turísticos de la Sierra de Cádiz. Tras subir temprano a la cima del Simancón, un lugar montañoso espectacular, bajo al pueblo con la idea de tomar unas fotos desde su mirador.

Al llegar al mirador, al mediodía, lo encuentro totalmente vacío, cosa que me extraña mucho, porque se ven muchos coches aparcados. Descubro rapidamente porqué el mirador está vacío: los árboles han sido desmochados y están totalmente pelados, solo tienen la sombra de sus troncos.

Al no haber sombra el calor es insoportable, la piedra recalentada hace que el sitio parezca una sartén. Cuando miro a mi izquierda, en una imagen digna de un guión de Charles Chaplin, veo a un gran grupo de turistas compitiendo por sentarse a la sombra del único árbol que queda con ramas. No puedo evitar soltar una carcajada al verlo; aunque el hecho no es para reirse.

Una gran cantidad de los árboles han sido  arrancados para evitar accidentes en las  carreteras o para poner aparcamientos en  las zonas urbanas. Los automóviles, usados  muchas veces sin necesidad, también  contaminan el ambiente natural.
Una gran cantidad de los árboles han sido
arrancados para evitar accidentes en las
carreteras o para poner aparcamientos en
las zonas urbanas. Los automóviles, usados
muchas veces sin necesidad, también
contaminan el ambiente natural.
Mientras comemos en la plaza, un antiguo conocido me dice que no me preocupe por los árboles cortados, "que en mayo estarán ya florecidos". Me deja sin habla porque estamos a final de abril y para mayo faltan menos de dos semanas.

¿Frente a nosotros están los árboles con las ramas cortadas sin un solo brote, totalmente pelados y aun así esta persona me dice que no me preocupe, que el árbol se recuperará en menos de dos semanas? ¿Es posible que esta persona no sea capaz de razonar por sí mismo y darse cuenta de que las ramas de los árboles cortadas, por supuesto, no podrán recuperarse en dos semanas?

Llevo ya casi dos meses viajando y observando diferentes lugares, leyendo artículos y conversando con personas, desde cabreros a apicultores, ingenieros forestales o agricultores. Para terminar decido visitar uno de los montes donde el año pasado hice un breve audiovisual sobre las abejas que llamé Compartimos un mismo destino. Pero eso no será posible, poco después de que terminé el reportaje el monte se incendió y está siendo deforestado. Otro bosque menos.

Tras casi dos meses de viaje mi conclusión es muy simple: Sólo un loco destruiría las fuentes que le dan la vida, solo la demencia llevaría a alguien a contaminar el aire que respira, envenenar el agua que bebe y destruir el medio ambiente que le da de comer. Así que, después de un mes y medio de viaje, concluyo, yo, el "loco" que lo que estamos viviendo es eso: una locura colectiva donde la naturaleza, juzgada por nuestra ignorancia, ha sido declarada culpable y la hemos crucificado.

A continuación puedes ver el breve audiovisual que realicé sobre este tema.


A continuación puedes consultar con más profundidad los artículos que he usado como fuentes:

Podas excepcionales
Podas Salvajes (El Mundo Ciencia)
Practicas de poda que dañan al árbol
Cuando podar un árbol
El árbol necesita su copa
Prunning mature trees (Inglés)
Dangers of Over Pruning (Inglés)
Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España
Porqué el desmoche lesiona a los árboles
¡No desmoche árboles! Three City USA bulletin
El desierto avanza imparable en España
El desierto 'se come' España
La dualidad aridez-sequía
La desertización avanza en España
España hacia un clima extremo
Mapas incendios y deforestación en España
España, líder en deforestación
La deforestación arrasa 16 millones de hectáreas al año
España, millones de hectáreas deforestadas
Alergias afectarán al 40% de la población
Acorralados por las alergias
Tornado del 19 de enero en Huelva
Tornados
Satélite Envisat
Azúcar amargo
Efectos de los agroquímicos en Argentina
Proyecto de ley sobre transporte de madera por carretera en España
España a la cabeza de superficie forestal en Europa
España el más desertizado de Europa
Científicos afirman que la tierra tendrá grandes cambios en 2050
Deforestación en el Amazonas peruano
Centroamérica en riesgo de crisis alimentaria
Los molinos de viento españoles matan de seis a 18 millones de aves y muciélagos
El Dilema del Omnívoro
Europa prohibe tres pesticidas
Harvard demuestra que pesticidas de Bayer están matando las abejas
Como un pueblo argentino lucha contra el gigante Monsanto
Para un Mundial hacen falta estadios, no hospitales
Gatos. Los guardianes del conocimiento
Planta un árbol
www.catedu.es
Historias de una tierra herida. Alvaro Ybarra Zavala

Localidades o términos municipales que visité donde encontré deforestación, árboles desmochados y/o consulté con personas para este texto:

Provincia de Cádiz

Parque Natural Sierra de Grazalema, Parque Natural de los Alcornocales, Prado del Rey, Villamartín, Arcos de la Frontera, Paterna de la Rivera, Benaocaz, Ubrique, Olvera, Coto de Bornos, Jerez de la Frontera, Junta de los Rios, San José del Valle, Grazalema, Algodonales y Villaluenga del Rosario.

Provincia de Sevilla 

Sevilla capital, El Ronquillo, El Coronil, Las Cabezas de San Juan, Montellano

Extremadura

Cáceres, Fuente de Cantos

Provincia de Madrid 

Este diario recoge algunas historias y reflexiones sobre cosas que me pasan en este misterioso viaje que es la vida. Desde la posición de un observador registro algunas situaciones que se presentan ante mí.

Aunque lo intente, mi observación no siempre será acertada, muchas veces estará limitada por mis creencias y condicionada por mi forma de ver el mundo.

Aunque las historias que aparecen en este blog están basadas en hechos reales todas deben ser consideradas cuentos fantásticos. La realidad, para bien o para mal, es sólo una percepción y siempre está condicionada por nuestras creencias y nuestra imaginación.